CLUB DE MONTAÑA PEÑA TORQUILLA   

MONTE BERNORIO-COVALAGUA-CUEVA DE LOS FRANCESES-PARAMO LA LORA DE VALDIVIA -MENHIR CANTO HITO-VALCABADO-POZO DE LOS LOBOS-REVELILLAS

- Guardo-Villarén de Valdivia: 69 km. En Aguilar coger la carretera de Burgos, Basconcillo
- Guardo-Revelillas: 85 km.                        Villarén-Revelillas: 24 km

El Monte Bernorio, al Este de Aguilar, se reconoce fácilmente por una antena. Su cima es una meseta ovalada, ocupada desde el siglo IV A.C. por su carácter estratégico, por los cántabros en la época prerromana, conservándose restos de los muros y fosos del castro por ellos construido. Se realizan investigaciones y estudios arqueológicos que proporcionan materiales e interpretaciones de la época, así como de las iglesias rupestres de la Edad Media en las faldas del monte.
   
Salimos de la plaza de Villarén de Valdivia (949 m), al NE, pasando de inmediato por la ermita rupestre de San Martín (del siglo VIII, con dos naves y sendas cabeceras rectangulares). Seguimos por una pista en buen estado que en una hora escasa nos asciende lentamente por la ladera hasta la cumbre, donde tenemos el repetidor de televisión, el vértice geodésico y una altar hecho por los habitantes del pueblo. Las vistas aquí son espléndidas: El páramo de La Lora de Valdivia, Aguilar de Campoo, Las Tuerces, los cordales de Fuentes Carrionas, de Peña Redonda, de El Fraile y Peña Labra; las comarcas de Valdivia, Valdeolea y Valderredible.
   
Recorreremos el castro y la pradera de la meseta del monte, dejándonos llevar por la imaginación histórica. Podremos bajar a cañón en dirección Este a coger la pista que vemos y que nos llevará a Pomar. Pero para estar seguros de no ir a parar a las tierras de cultivo, iremos en busca del camino por donde hemos subido para después de un par de giros coger el primer cruce que sale a la izquierda bordeando un sembrado, y un escaso km después tendremos cuidado porque otro cruce que parece evidente sale a la derecha. Sin embargo le ignoramos y seguimos de frente. Hasta que 250 m. más adelante sí que cogemos la pista que sale a la derecha, dejando la de enfrente, y nos lleva a escasos 200 m. a un pequeña cantera y otra pista que viene por la izquierda y que va por la falda Este del Bernorio. Ésta la enlazamos a la derecha y ya en dirección SE empezaremos una bajada más pronunciada pasando por el cementerio del pueblo hasta la plaza de Pomar de Valdivia.
    Atravesamos las dos carreteras y seguimos al NE, por la calle que lleva a un cruce a la derecha que no cogemos e inmediatamente después, pasamos por el depósito de agua y en leve ascenso nos lleva al cruce que cogeremos a la derecha, al Oeste, Camino de Pomar, dejando la pista que va de frente. Andaremos por la ladera de un pequeño valle unos 1700 m. en cómodo paseo hasta que al acabar éste dejaremos el camino que traíamos y que sigue por el monte Ahedo hasta Revelillas. Al mismo tiempo sale un camino bruscamente a la derecha que tampoco tomamos y que lleva al valle de Covalagua por abajo ( Enlazando con la Senda de Covalagua SLP-2, desde Revilla de Pomar por el fondo del valle hasta el nacimiento del río Ibia, por encima de una pequeña presa y de una cascada por la que éste se precipita tras surgir de la cueva que da nombre al valle. Ahí el camino arranca desde la cascada hasta el aparcamiento entre Revilla y Cueva de los Franceses, lugar con vista espectacular de la comarca: Al NW tras el Bernorio el Cordal de Fuentes Carrionas y un poco más a la izquierda Sierras de la Peña, El Fraile, El Brezo y Peña Redonda.)
   
Sin embargo nosotros queremos ir por arriba del valle Covalagua para no coger carretera y, en este lugar, tendremos especial cuidado (el más crítico de toda la ruta) y buscar la subida más fácil a la valleja entre un roquedo que estamos viendo en dirección SE para subir al alto del monte. Para ello, nos fijaremos de referencia en un gran pilón que tenemos de frente a la valleja, siguiendo el sendero. Al llegar a éste, seguiremos por otro sendero apenas perceptible y subiremos por la vaguada al alto.
    Aquí es importante orientarse en dirección SSE pasando por este pequeño páramo unos 1500 m en busca del Camino Matacueva que bordea el Valle de Covalagua para seguir de frente, en dirección Este, donde vemos ya las instalaciones de la Cueva de los Franceses, y a donde nos dirigimos. Pasaremos por algún mirador natural, donde nos asomaremos a ver Covalagua, con su presa y refugio.
    Atravesamos la carretera que va a Valcabado y vamos a la Cueva de los Franceses, que podremos visitar si es posible.
    De aquí atravesaremos el Páramo de La Lora de Valdivia, en dirección SE, siguiendo las señales durante 1100 m. hasta encontrar el menhir de Canto Hito (Monumento megalitico, de 3 m de altura. Hay estudiosos que sostienen que esta zona de la Lora Palentina es un yacimiento arqueológico importante donde se pueden encontrar otros monumentos megalíticos aún sin catalogar.).
    Ahora seguiremos por el páramo, pero en dirección NNE, al Mirador de Valcabado que estamos viendo. Iremos al lado de los "parapetos" (construcciones de piedra para evitar el viento y también algunos, procedentes de la Guerra Civil). Aprovecharemos para pisar con cuidado los "lapiaces" (rocas con surcos). Y visitaremos alguna de las muchas dolinas (depresiones del terreno) que hay aquí, alguna de encantada formación.
    Tras este interesante paseo de unos 2400 m. llegamos al impresionante Mirador de Valcabado (1224 m), balcón natural donde si tenemos suerte y no hay niebla, además del viento que suele haber en este paraje, podremos tener un panorama es espectacular, destacando la vista sobre Valderredible y las tres isletas o enclaves de Palencia en Cantabria (Lastrilla, Cezura y Berzosilla). Se domina por el norte una panorámica de la montaña palentina y de la de Santander, así como de las aledañas al Ebro y por el sur el Páramo de la Lora de Valdivia, y más allá la Sierra de la Demanda.
    De aquí parte en dirección SE la senda SL-P4, Senda Pozo de los Lobos, que tomaremos cerca del cortado. A los 1100 m. encontramos un sendero al NE que baja por la valleja y nos lleva cien metros más allá al Pozo de Lobos, antigua trampa para capturar a estos animales, situada en el mismo límite provincial entre Cantabria y Palencia y que nos recuerda el Chorco de los Lobos, en Cordiñanes (León). Continuaremos a la derecha por una senda poco clara, evitando arbustos y tojos hasta la pista que vemos 300 m. más abajo. (Desde ella, si bajamos a la izquierda internándonos en un bosque de robles y hayas, descenderemos hasta una pista por la que seguiremos a la derecha hasta el Revelillas, pasando junto al cementerio.)
    Nosotros ampliaremos un poco más la ruta y seguiremos ascendiendo por la pista, dejando la que poco después baja, para poder encarar un km escaso la leve ascensión a Peña Corbera (1158 m ), en cuya cumbre aún se conservan trincheras de la Guerra Civil. Contemplaremos el Valle Valderredible desde otra perspectiva.
    Volvemos a bajar por donde hemos venido hasta que podamos tomar la pista que no cogimos antes y que bordea el monte por su cara norte durante casi un km. Al llegar otra vez al páramo tendremos cuidado de no pasar las cercas y coger una pista que baja a la izquierda.
    En unas revueltas bajaremos cómodamente poco más de 2 km por el hayedo hasta Revelillas, dejando 200 m. antes de llegar el pueblo una senda sale a la derecha.
    Habremos realizado una ruta para apreciar y adentrarnos, en la medida de los posible, en esta zona: su fauna y flora, el paisaje, los procesos kársticos y las surgencias de Covalagua; la huella del ser humano y su historia.
    Al regreso se puede aprovechar para visitar los monumentos de la zona, como la la iglesia rupestre de Santa María de Valverde y las iglesias románicas de San Andrés, San Martín y Castrillo de Valdelomar entre otras alternativas.

 

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